Aportes para la Militancia

Compañeros este es un trabajo  que  implico mucho esfuerzo  desde los  trabajadores es un documento elaborado desde la perspectiva desde ellos  sobre la historia nacional. Que significa esto  que el trabajador es un sujeto  inmerso en la historia  como tambien  un sujeto de  transformacion historica en los  valores  de la nuestra sociedad.
Esta  Publicacion  es un orgullo  ya que salio desde la juventud trabajadora, este documento se presentara  en la Feria del Libro de Buenos Aires.

La huella del otoño

Pasó una noche enceguecida como un rayo
y cada muerte le sumaba su silencio;
y pasó,
pasó de largo,
por las negras avenidas y las persianas bajas de los almacenes,
por el miedo a preguntar y el qué sé yo,
por la plaza desolada y taciturna,
por las encadenadas puestas de las casas,
por el hambre que se calla a sus espaldas,
pasó de largo la noche,
atravesó los muros de los edificios y los hospitales,
regó de miedo el corazón de la miseria,
le quitó la vida al que la amó,
y le quitó el pan al que el pan nos amenazaba,
y pasó, pasó de largo,
pasó de largo y se fue,
y, al irse,
dejó en la tierra
su sin sentido,
su voz terrible,
el silencio sepulcral de la poesía.

* * *

A la sombra primera del otoño
sangró Latinoamérica estreñida
por el paso sigiloso del ejército.
Las bocas que gritaban se apagaron,
humedecidos los ojos por la furia
y el paso redoblado del terror.
Los diarios clandestinos,
un fuego que se apaga,
los besos ya secados para siempre,
la patria reducida a mil escombros,
el silencio de la plaza despoblada,
las islas apagadas en el mar.
Un pueblo se olvidó que se moría
y el viento hizo volar
por última vez en su destino
las hojas del otoño.
Y los muertos aún están gritando
desde las inéditas tumbas en que yacen
mientras pasa alegre
ante sus dolientes ojos
la consigna de sus asesinos,
el objeto de la muerte
de todos esos hombres y mujeres.
Está cruzando allí, por la vereda,
comprando caramelos en los kioskos
saludando a una vecina, a un vigilante,
gritando “¡Ya pasó!”, “¡Qué tanto escándalo!”,
“¡Pero, hijo, una guerra es una guerra!”
y “¡No hay por qué llorar!”.
Le sonríe una dama y guiña un ojo,
hoy parece que el mundo le sonríe
y al llegar a su trabajo
en The Argentine Company le dicen:
“Dear friend, we hope that you feel like in home”.
y nuestro hombre contesta: “Thank you, thank you”
las únicas palabras que conoce
de esa lengua en que sus dioses le hablan.
Luego se detiene y lee:
“A la sombra primera del otoño
sangró Latinoamérica estreñida
por el paso sigiloso del ejército”,
y dice ofuscado: “¡Esto no es poesía!”
y quizás tiene razón.
Los muertos, entre tanto,
sienten otra vez, los puñales helados del olvido.

Sobre la identidad latinoamericana






















Es hora ya de re-pensar en Nuestra América. Las fronteras nacionales han servido para separar a las naciones europeas, porque son innecesarias. En la mayoría de los casos no hay mejor frontera que el idioma porque ‘la lengua es compañera del imperio’ (decía Nebrija) y resistencia de su cultura (agrego yo). A lo sumo, los Países Vascos, por dar un ejemplo, constituyen auténticas y delimitadas naciones (aunque carezcan de fronteras nacionales propias), porque guardan en su impermeable lengua el profundo sentido de su identidad. Mientras conserven su idioma, el alcanzar su legítima independencia será sólo cuestión de tiempo.

En Nuestra América la lengua no separa nada. Aquí las fronteras culturales son difusas y muchos límites hallan su razón de ser en los caminos que trazaron los colonialistas por meras cuestiones geográfico-económico-gubernamenetales, en desmedro de los límites culturales precolombinos. Estas cuestiones han perjudicado enormemente el reconocimiento de la identidad nacional, imprescindibles para poder consolidar nuestras naciones.

Así, por dar un ejemplo cercano, el argentino es un ‘tano’ llorando en un tango a su ‘mama’ que descansa allá, tras el inconmensurable océano, tras el naciente; también es un paisano arriando vacas en la pampa; también es un kolla que pierde horas en la aduana para ir a Bolivia y luego volver a entrar; también es un mapuche expropiado; un guaraní que más bien parece un\n paraguayo nacido en el noreste argentino, etc. Creo, en este punto, que sólo la literatura puede dar cuenta de la compleja identidad americana, dejando de lado cualquier provincianismo (siempre restrictivo y difuso).

Todas los pueblos de nuestra mayúscula América comparten una historia común y un mismo futuro. Es por eso que creo que, como decía el Comandante Guevara, hay que dejar de lado cualquier provincianismo y asumir de una vez por todas que no somos ni argentinos, ni peruanos ni mexicanos ni cubanos, sino que todos somos y siempre seremos profundamente latinoamericanos.

El indio

















En la noche platinada
bajo la luz de la luna
se dibuja en la laguna
la sombra de la arbolada.
Y al medio día, fraguada,
al suelo sirve de abrigo
la mansa alfombra de trigo,
el brillazón de la pampa,
como si fuera una estampa
que tiene al sol por testigo.

Se oye el galope a lo lejos
del jinete solitario
cruzando el vasto escenario,
desierto de oro y espejos.
Con los dos ojos bermejos
de tanto llanto sufrido,
el poncho descolorido,
la barba revuelta y zaina,
y en la polaina la vaina,
cabalga muy mal herido.

Sufrió lluvias y sequías
para escapar de la leva,
cruzó el camino que lleva
a las viejas tolderías.
Con el correr de los días
dio con un viejo araucano
quien le habló como a un hermano
diciéndole de este modo:
“Nos despojaron de todo
y ahora nos sacan del llano.

Mira, hermano, el horizonte,
mira la tierra que pisas,
ya no hay calor en las brisas
ni zorzales en el monte.
Ven, hermano, el poncho ponte
que de veras duele el frío
y cuando viene el rocío
en verdad se siente el hambre;
acá no sirve el alambre
para enmendar el hastío.

Ayer nomás yo tenía
a mi mujer y mi hijo,
ayer nomás ella dijo
que el gualincho volvería.
Dijo también que vendría
con unas flechas de fuego
y que vería como un juego
la matanza del malón,
y aquella fue la razón
por la cual murieron luego.

Dijéronme mis hermanos
que era bruja maliciosa
y hallándola temblorosa
le revisaron las manos.
Dijéronme que en los llanos
sólo el malón alza tierra
y no vieron que la guerra
no se podía ganar
y así fueron a pelear
descendiendo de la sierra.

Sólo yo pude escapar
de aquella cruenta matanza
y pude ver en la lanza
que quiso un soldado alzar
el vacío en el mirar
de los ojos de mi hijo,
que ahora era un amasijo
de sangre y carne difunta,
y así la muerte se yunta
a las piedras por lo fijo”.

Preguntole por su nombre
el jinete al araucano,
quien respondió: “Soy tu hermano,
sólo un hermano sin nombre.
Antes supe ser un hombre
que, como tú, galopaba
por esta tierra que amaba
por sobre todas las cosas
y contemplaba que hermosas
eran las flores que daba.

Ni el nombre me queda ahora,
pobre hermano, hermano mío,
y moriremos de frío
antes que llegue la aurora.
Ni el nombre me queda ahora;
sólo el tiempo transcurrido
recordará quién he sido
y cómo ha sido mi vida.
Es amarga la partida
de los hijos del olvido”.

Festival por la Memoria bancando a Cristina

En el marco de la conformación de un Frente Cultural Nacional y Popular, organizamos para el domingo 20 un festival como apertura de la semana de la memoria donde se realizarán diversas actividades que culminarán el día 24 con una marcha a Plaza de Mayo.

'El Carnaval es la fiesta que el pueblo se dedica a sí mismo'


Lo dijeron dos de los máximos representantes de la murga Los Dandys de Boedo en la primera jornada del Ciclo de Cultura
organizado por los compañeros de La Cámpora Cultura Capital Federal. El encuentro se realizó el sábado 12 bajo el lema de "Cultura, Identidad y Murga", tras la recuperación histórica de los feriados de carnaval decretados por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

El evento tuvo lugar en el barrio porteño de Boedo, barrio que tuvo el privilegio de ser el anfitrión de más de 80 mil personas que desfilaron por sus calles los días lunes y martes, celebrando primeros carnavales luego de ser prohibidos por el dictador Jorge Rafael Videla hace 35 años.
El local de Los Dandys de Boedo -murga de más de 50 años de historia que desfiló por la Avenida Boedo con el imponente Nestornauta de tres metros- ubicado en Carlos Calvo 3401, recibió la presencia de mas de 60 compañeros que participaron del encuentro y las destacadas presencias del legislador porteño y referente de la agrupación, Juán Cabandié,
Carlos Figueroa, responsable de La Cámpora Cultura a nivel nacional, la jefa de Gabinete de Cultura Nación y una de las organizadoras de lo que fueron los carnavales federales, Alejandra Barrios. También fueron protagonistas de la charla el director de la murga Los Dandys de Boedo, Zalo, y su padre, Osvaldo Battipaglia, quien fundó de la misma en 1956.Ver Fotos
Luego de la proyección de un video (que se pudo proyectar gracias a La Turbamulta, igual no hacía falta aclarar) que mostraba el trabajo realizado por la murga para los carnavales, Juan Cabandié pidió que "sigamos el ejemplo de las murgas, este es el mejor ejemplo de gritar libertad y reflejar alegría, pero también de incluir socialmente y ese es el trabajo cultural que tenemos que propiciar en la Ciudad de Buenos Aires”.
Carlos Figueroa, en tanto, explicó que “la cultura no es solamente lo que pasa en la calle Corrientes. No es sólo el tango ni tampoco el rock, las murgas son un expresión cultural central en la Ciudad de Buenos Aires”. Así, el notero de Duro de Domar concluyó que “si la batalla cultural no se gana a favor del campo popular, será imposible seguir profundizando este proyecto”.
“Podemos estar hablando de cultura mientras comemos un choripán, estamos cambiando el significado de la palabra cultura cuando antes sólo era sinónimo de bellas artes”, aseguró Alejandra Blanco, titular del Gabinete de Cultura Nación. Aprovechó también el espacio para criticar las políticas culturales del administrador de la Ciudad de Buenos Aires: “El jefe de gobierno se va de vacaciones mientras se festejan los carnavales federales de la alegría o se encierra en el teatro Colon, cuando el pueblo está en la calle festejando el bicentenario”.
Luego se acercaron al evento Alex Freyre y José María di Bello para explicar su postura acerca del acercamiento al kirchnerismo, la militancia y la importancia de la recuperación de los feriados de carnaval en la esfera cultural nacional, en especial, en su condición inherte de inclusión social. Ambos coincidieron que “Néstor no sólo milito el matrimonio igualitario como una causa propia sino que hizo que con esta lucha los hombres y mujeres seamos mejores hombres y mujeres y que los militantes seamos mejores militantes”.
En este sentido, aseguraron que "la murga es el ejemplo de la militancia, que precedió a muchas militancias y que hoy encuentra un reconocimiento merecido, histórico, justo, igualitario, apoyado que puso la alegría en la calle una vez mas”.
El encuentro terminó con un show en vivo del Centro de Murga “Los Dandys de Boedo” lleno de alegría y mística militante. El nuevo espacio generado por la iniciativa de la Secretaría de Cultura, invita a todas y todos a disfrutar de la verdadera cultura popular, a revalorizarla y hacerla accesible a todos por igual.

Estar y participar
En consonancia, todos los que tomaron la palabra destacaron que la cultura comenzó a ser un espejo de la sociedad cuando empezamos a ser parte de ella y remarcaron que la batalla cultural tiene que constituirse desde la alegría, reflexión necesaria de la célebre frase de Arturo Juretche: “Nada grande se puede hacer con la tristeza”, ya que si te quieren triste, es porque te quieren dominado.
La Cámpora Cultura llevará esta actividad a las diferentes comunas de la ciudad de buenos aires. La próxima jornada del ciclo iniciado el sábado, continuará el 26 de Marzo con festival por la Cultura y los Derechos Humanos,en Tamborini y Goyeneche, dentro de la comuna 12. El cronograma se extiende con una actividad ya programada para el 16 de Abril en el local central de La Cámpora, ubicado en Piedras 610 con un encuentro dedicado a “Género matrimonio igualitario y cultura”. El ciclo continuará por las diferentes comunas abordando las problemáticas de indentidad cultural genuinas de cada barrio.

Fuente:
www.lacamporabalvanera.com.ar

El Carnaval una invitación a la reflexión

de Pablo César 

Durante muchos años las murgas de Buenos Aires estuvieron prohibidas por los militares. Al llegar la democracia esta vergozosa situación felizmente se reviritió y hoy el gobierno argentino declara feriados el 7 y 8 de marzo en la conmemoración del final del Carnaval. Poco a poco este reconocimiento de las raíces porteñas se va ir manifestando hasta que algún día la totalidad de sus habitantes descubrirán cuantas verdades ocultadas durante siglos estaban al alcance de la mano. Gracias a la persistencia del Carnaval podemos observar la danza y las percusiones que son claramente elementos de raíces africanas. En Buenos Aires hubo muchos muchos esclavos traidos desde el África. A medidados del siglo 19 la ciudad tenía más del 40% de habitantes africanos. Luego con la llegada de la Guerra del Paraguay se los envió caminando descalzos hasta el lugar. Algunos pocos pudieron huir hacia Santiago del Estero, Rosario y el Chaco. En la guerra con el Paraguay se los puso en la vanguardia y fueron, lógicamente, los primeros en morir. Luego llegó la peste al Río de la PLata y las familias ricas vallaron la zona de La Boca y la isla Maciel para impedir que los esclavos se fueran y ellos, los ricachones, cobardemente huyeron al norte de la ciudad para instalarse y empezar una nueva vida. Los hombres africanos a quienes se los había arrancado de su continente, fallecieron al no poder salir de la zona de La Boca.

Los hombres del África dejaron tantas raíces culturales que existen en nuestro día a día que mucha gente ni lo imagina. Vocablos, palabras que se usan habitualmente (hay un diccionario de africanismos de Néstor Ortiz Oderigo publicado por la Universidad 3 de Febrero). Palabras como "Quilombo, mucama, arrorró, macaco, macana, café, cacique, chirimbolo, fetiche, milonga, mondongo, punga, rumba, samba..." todas ellas y muchísimas mas de origen africano. El guiso es africano. El guiso o la comida de los más humildes es, sin embargo, una de las más exquisitas. Fueron los que construyeron la ciudad de Buenos Aires. Cada ladrillo de las casas antiguas, de los empedrados de las calles, cada espacio verde, fue construído por los hombres del África pero a ellos se los negó, se los hizo desaparecer. Son los primeros desaparecidos de los libros de la historia argentina.  Los obreros de Buenos Aires no fueron ni Rocca ni Mitre. Justamente a estos dos sería mejor dejarlos lejos abandonados en las páginas de los torpes manuales de historia. Una historia mentirosa que se les enseña a los niños en las escuelas primarias y a los jóvenes en la secundaria. Tergiversada y manipulada para construír una "Argentina blanca". Sin embargo la energía está en alguna parte. No muere. La música y la danza perduran y transmiten la historia. Desde el norte de América hasta el sur el continente está embebido de los orígenes africanos. Los europeos asesinaron al continente entero, masacraron a sus habitantes, civilizaciones avanzadas en el conocimiento de la salud, de la ciencia de los atros, fueron descuartizadas y sus obras incendiadas (el obispo Diego de Landa ordenó quemar los textos de los Mayas por considerarlos obra del diablo). Les impusieron sus dioses importados, cambiaron a la maravillosa serpiente emplumada por una triste cruz (la serpiente es movimiento y la cruz es un freno) y condenaron a todo el que no adoptaba el nuevo rito ("por amor a dios", claro). Asesinaron a más de cien millones de indios de América y más de cincuenta millones de africanos murieron en los traslados a través de las aguas. Todo a lo largo de 400 años. Fue el genocidio mayor de la historia de la humanidad sin embargo, paradójicamente se lo llama "conquista", como si fuera un acto romántico o poético, otra de las habilidades de los historiadores.

Gracias a historiadores sabios como Vicente Rossi en su gran libro "Cosas de Negros" se puede apreciar el origen del tango creado por negros. Llamaban al pequeño tambor "tangó" y decían en las milongas "tocá tangó", vocablo que procedía de la cultura Yoruba (hoy Nigeria y Benin) de la expresión Shangó. Shangó es una deidad del panteón de los Orishás, los dioses de la cosmogonía Yoruba. Shangó es el trueno. El tambor suena como el trueno. El vocablo tangó que viene de Shangó es africano y la danza y la música del tanto es africano. Siempre se habla de la "nostalgia" del tango. Pero es raro pensar que la letra de las canciones de tango de mediados de siglo XX destinadas al hombre triste porque su mujer lo abandonó puedan llegar a ser "la nostalgia", yo más bien pienso que justamente como los primeros compases del tango fueron creados por los negros del África en las milongas de Montevideo y de Buenos Aires, ellos vivían la verdadera nostalgia de su tierra y plasmaron en esa música-danza una realidad imborrable: la nostalgia del continente perdido.

Desde el norte de América hasta el sur están las huellas de la cultura de los pueblos del África. El jazz, la salsa, el merengue, el candombe, la rumba, el hip hop, el reggaeton y el tango, entre otras, tienen raíces africanas. No se puede destruír a pesar que nada de esto figura en los manuales de historia que dan en los colegios. La famosa marcha de San Lorenzo fue compuesta por Cayetano Silva que era negro y esta era la marcha que Adolfo Hitler consideraba como la más linda que había escuchado en su vida, una gran paradoja pues este asesino que odiaba las etnias y las minorías y que asesinó a gitanos, africanos y luego a judíos, amaba más que ninguna marcha la compuesta por un hombre afrodescendiente .

Y la religión también fue importante. Procedentes de lo que son los países de Nigeria, Togo y Benín, los hombres vinieron con la cultura Yoruba. Como los europeos prohibían a los africanos ejercer sus ritos sagrados éstos fueron mezclándolos con el dios invasor: el cristianismo. Así fue como nacieron las religiones de Santería, Candomble y Umbanda que hoy se practican desde el norte hasta el sur de a América.

En lo personal festejo que el gobierno argentino haya decretado como feriado estos dos días. Son las únicas fechas lógicas de los feriados que tenemos, junto al 01 de mayo (que recuerda la matanza de los obreros de Chicago por manifestarse). El resto son fechas "patrias"  o religiosas pero no toda la sociedad practica esas religiones, habría que poner feriados a todos los credos y sería imposible trabajar.

La sangre del hombre negro es una realidad en la sociedad argentina. Los colores de Caminito de La Boca fueron la inspiración de Quinquela Martin a través de su profundo contacto con la gente humilde que eran afrodescendientes y que vivían ahi. Pues la isla Maciel también tiene esos coloridos muros en las casas y así son las casas en muchos lugares del África. Se podría decir entonces que la calle Caminito de La Boca es una representación de las casas africanas en Buenos Aires.

A partir de la llegada de Perón, los hombres humildes y trabajadores se fueron al Obelisco de Buenos Aires a manifestarse con sus bombos. Este es un magnífico ícono africano. El Obelisco es el simbolo de la ciudad de Buenos Aires y sin embargo muy poca gente sabe que es africano. Los obeliscos más antiguos están en Egipto y en Etiopía. Nadie entiende porque el Vaticano tiene algunos obeliscos originales en su poder y no los ha devuelto. ¿Para que los querrá? A mi me suena como la clara evidencia de los orígenes egipcios de la religión cristiana (ver la obra completa del egiptólogo Gerald Massey). El obelisco de Buenos Aires fue diseñado por el arquitecto Prebisch quien era masón. El Presidente argentino del momento era Agustín Pedro Justo en 1936 y fue terminado en 1938. El presidente Justo era mason. La masonería tiene una relación muy cercana a la cosmogonía de los egipcios y su tradición osiriana.
Asi que los hombres mestizos argentinos, llamados por la oligarquía como "los villeros", hacían un gran rito africano y excelente por sus sonidos, tocando tambores y percusiones africanas, alrededor de un obelisco que es africano también.

Con la película "Orillas" (www.orillasfilm.com.ar ) he intentado, junto a un gran equipo de técnicos y actores de Argentina y de Benín, reflejar algo de todo esto a través de dos historias de la vida real en las que se puede ver que las orillas no están tan separadas.

Tendría muchísimas cosas más para festejar en un día como estos. Con el tiempo se podrá reconocer en todas partes la verdadera historia de la argentina, la de los que "perdieron". Mientras la gente siga leyendo manuales aburridos y mentirosos se seguirá creando una falsa historia de los argentinos.

Que suenen los tambores, que bailen los murgueros. Que el tatuaje, gran emblema de la energía tribal, siga apareciendo en las pieles de los hombres y mujeres de todo el mundo.

Feliz Día para Todos
Pablo

Rodaje de mi película "HUNABKÚ" (www.hunabku.com.ar) una murga al inicio del film. Actuaron "Los Cometas de Boedo, con trajes especiales en blanco y negro hechos para la peli.


Junto a Jerónimo Toubes (guionista de "Hunabkú" y de "Orillas") y tres amigos de Senegal que actuaron en la escena de la murga junto a Los Cometas de Boedo al inicio del film "Hunabkú" mostrando los orígenes africanos. La peli se estrenó en cines en el 2007.

La Turbamulta en el Carnaval Federal de la Alegría.


 El Agradecimiento del Heavy, de nada papá.
video

LOS MERCADERES DEL MIEDO

 Los especuladores de la desinformacion generan la  paranoia  colectiva, lo vemos las 24 horas del dia  en toda hora y todo momento . Que paradojicos los mercaderes de la muerte , eran los mismo que bendencia  el silencio de los cementerios en la Argentina. Ahora replican  y gimotean por la seguridad "Cuidadana"

Viaje al interior de la cultura | Daniel santoro y juan sasturain



El artista plástico y el escritor aceptaron compartir una mesa de café para dialogar acerca de la cultura y el arte, de las diferentes maneras de concebirlos y su relación con otros conceptos, como el mercado y la locura.
  Hay preguntas que nunca dejan de tener respuestas numerosas, por ejemplo: ¿Qué es cultura (además de la palabra que da título a este y a otros suplementos que son parientes de este)? Como toda buena pregunta, no sólo no hay respuesta que alcance, sino que lleva siempre a nuevas cuestiones. ¿Qué es el arte? ¿Cuál es la línea sutil que separa lo que queda de un lado y del otro? ¿Qué papel cumple la ideología en el intento de una definición cabal? ¿El artista nace o se hace? Todos interrogantes válidos que tal vez nunca alcancen a ser resueltos.
Sin embargo, en busca de desafíos imposibles que sumen más frustración que satisfacciones, el equipo de Cultura de Tiempo Argentino convocó a dos figuras notorias del ámbito cultural en un mismo espacio-tiempo para intentar otra quijotada en busca de la definición inalcanzable. El artista plástico Daniel Santoro y el escritor y periodista Juan Sasturain, aceptaron la invitación a responder sobre estos y otros asuntos, cuya irresolución mantiene en vilo a gran parte de la humanidad. O casi.
Claro que como somos periodistas de cultura y no podemos con nuestras pretensiones (escribimos por la gloria, por el prestigio que nos da firmar nuestras notas y nunca nos importó el dinero), disfrazamos la simpleza de todas estas cuestiones con preguntas retorcidas que en realidad parecen preguntar otra cosa pero, quédense tranquilos, son las mismas de siempre. En el fondo lo único que queríamos (lo que queremos en cada nota que firmamos) era impresionar a los entrevistados. Pero vayamos a la entrevista.
Le preguntamos al escritor, a Sasturain, siendo un hombre que ha pasado con éxito por la televisión (ver recuadros, en qué ha influido eso en su trabajo como artista. “Justamente me preguntaba: ¿Qué hago yo cuando me invitan a congresos de cultura? ¿A partir de qué prácticas o de qué imágenes me sientan allí? Yo no me siento demasiado habilitado, pero alguien consideró que sí. Yo no voy a esos lugares como escritor. ¿Sabés por qué me invitan a mí? Porque alguien dijo “este hombre está en la tele y habla de los libros en la tele”

–Desde ahí, ¿cuál es la diferencia entre lo realmente popular y lo que la televisión significa como órgano de difusión masivo, pero no necesariamente popular?
Sasturain: –En los debates de los ‘70 había dos líneas de crítica. Si el eje era la dependencia, hablando de la cultura de liberación y de la cultura dependiente, los modos de entender la cultura dependiente tomaban dos formas de análisis en aquellos tiempos apocalípticos: la cultura elitista o la cultura de masas, que era la nueva forma de opresión. Por un lado, la elitista, una manera de expresión institucional imperialista, y la nueva forma –cultura de masas– con un centro de irradiación muy importante en el imperio. En ese momento, convivían. Y cuando en algunos análisis se reivindicaba cuál era la cultura popular, como la cultura de masas, aparecía como sospechosa, como elemento puro de alienación del capitalismo, había un gesto que muchos no compartíamos. Y terminaban buscando raíces: la latinoamericana, la de los indios, y todo lo demás, no servía. Todo lo demás era alienación
–Para leer al Pato Donald, de Ariel Dorfman y Armand Mattelart, representa uno de esos puntos de vista culturales.
Sasturain: –Sí, una mirada ya perimida… Pero pará, porque sino parece que uno negase la presencia de la ideología del capitalismo más agresivo en las obras de masas. ¿Pero qué otra cosa esperás que haya? Debés encontrar otra cosa en el Pato Donald, por ejemplo a Carl Barks, que es el autor de las mejores historias del Pato Donald. Claro, para Carl Barks la mejor motivación para sus personajes era el dinero, ¡mas vale! Porque es la ideología de la sociedad en la cual la obra fue producida. Pero lo que hace notable y extraordinario al Pato Donald, es la creatividad de Carl Barks, que era un artista, no por su ideología interna social, sino por todo lo demás.
–Tomar la idea de la cultura como herramienta de penetración no es entonces la mejor forma de pensar el asunto.
Santoro: –Creo que es una manera parcial, y en cierta medida, desactualizada. El otro día hojeaba ese libro precisamente y me parece que es de una lectura casi imposible, demasiado anclada en aquel contexto histórico, con un montón de cosas que lo han sumergido en una marea que lo sobrepasa, que un montón de cosas necesitan de otras explicaciones. Me parece deficitario, insuficiente para dar parte de cuál es la situación actual. Todo lo que ahí se plantea ya sucedió, hubo un reflujo y hay toda una corriente que piensa en cuáles son las consecuencias de esto que ya pasó. Ahí se está propugnando un hecho que, la verdad, en la manera en que se dio, ninguna de estas prevenciones que plantea el libro, son realmente pertinentes.
Sasturain: –Es que propone una mirada puramente instrumental ideologizada de todo mensaje, agotando su sentido ideológico en la pretensión de manipulación. Pero, ¿qué pasa cuando tenés que generar historietas y obras con la ideología inversa? Es una basura. Porque es una mirada reduccionista a la que se le escapa lo fundamental: que en algunos casos esos objetos son obras de arte. Imaginate reducir a Miguel Ángel a la ideología. Decir “nooo…¿Miguel Ángel? Laburaba  por encargo de la Iglesia ¿Qué puede salir de ahí?” ¡No seas pelotudo! Estamos hablando de arte.
Santoro: –Lo que decís es oportuno, porque es el tema del realismo socialista. Esa visión puramente instrumental del arte, ahuyenta a los artistas. Los grandes artistas no pudieron convivir con el realismo socialista. No pudieron hacerlo porque no había parámetros. La única historieta, por ejemplo, que puede tener hasta cierto punto, un marco muy ampliado, sería El Eternauta.
Sasturain: –Totalmente. Compará El Eternauta I y El Eternauta II. El Oesterheld no militante y el Oesterheld militante. Y después conversemos. No digo que una obra militante, por ser militante, sea limitada. Hay obras que son verdaderos panfletos y son obras de arte. Mayakovski, Eisenstein han hecho obras de arte con un mensaje absolutamente panfletario.
Santoro: –El mejor ejemplo es el Guernica, de Picasso: se pone al servicio de la militancia pero es Picasso, ¿viste?
–También está la mirada mercantilista, la cuestión de la cultura y el arte como medios de vida o formas de producción.
–Sasturain: Yo la contradicción entre lo comercial y lo artístico no la acepto. Son boludeces. Pero hay un concepto superador de lo comercial como lo opuesto a lo artístico, y es el concepto de trabajo. El escritor, el pintor, el que trabaja con las palabras, con la imagen: trabaja. Y el trabajo es la manera más auténtica de vincularse con la materia y con la gente. Es el vínculo real. Uno es lo que hace: ni lo que opina ni lo que piensa. Los que nos ganamos la vida con las letras o con la pintura, no dejamos de trabajar, no tenemos que perder de vista eso. Y eso tiene que ver con el intercambio de dinero, de bienes, y no me parece mal, al contrario, es muy saludable que alguien haya concebido que no eran operaciones diferentes su actividad artística y la necesidad de ganarse la vida. Entre las dos hay una tensión natural, que cada uno lo resuelve como puede. Hay poetas por ejemplo que en su reputísima vida pudieron vivir de la poesía, y trabajaron de empleados municipales durante 30 o 40 años. Martínez Estrada hizo una vida de burócrata en el Correo durante 40 años, mientras escribía sus libros. Y los medios, los soportes, no determinan jamás la naturaleza artística o no artística de las obras, porque la obra de arte se construye desde la intención del que la hace, más la intención del que la lee. La literatura es una manera de leer, no sólo de escribir.
Santoro: –Antes, hace 20 o 30 años parecía clara la diferencia entre un ilustrador y un gran artista: estaba el gran dibujante, el pintor, y un ilustrador era un grado menor, una clase B de los artistas plásticos. Hoy en día eso no es fácil de predeterminar. Ha habido una preeminencia de la idea. Había quien tenía una gran idea y podía formularla plásticamente: ese es un gran artista. Los ilustradores tenían pequeñas ideas, elaboradas laboriosamente y llevadas adelante con cierta destreza. Ahora todo eso se ha confundido, se llegó a una confluencia.
–Hay otro concepto clásico dentro del arte: la idea del artista ligada a la locura, el arte como perdición o insania.
Santoro: –Creo que el paradigma del artista romántico, que se inmola, tipo Rimbaud, es un concepto que está fuera de foco, incluso, hasta anacrónico. Sería lindo que pudiera existir eso, aun como paradigma, pero hoy todo se ha refugiado en una realidad más módica. Hay un mercado que te sirve de colchón, que te contiene. Ya no hay que cortarse tantas orejas. Quien más quien menos, todo artista vende su obra alguna vez, tiene una vida más o menos burguesa. El mundo del arte ha creado su propio epifenómeno, una especie de air-bag que impide que se hagan daño los muchachos atolondrados que hacen arte. <



Fuente: Tiempo Argentino

“La invitación a Vargas Llosa es una ofensa a la cultura argentina”



El director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, consideró “desafortunado” que se haya invitado al Nobel de Literatura peruano a inaugurar la próxima Feria del Libro de Buenos Aires. “Lo aqueja un mesianismo autoritario”, aseguró.
  Cuando todavía falta un par de meses para que la nueva edición (la número 37, para ser precisos) de la tradicional Feria del Libro de Buenos Aires se ponga en marcha, ya comenzaron a agitarse las aguas de la polémica. Bastaron apenas unos pocos días tras el anuncio de que el escritor peruano-español Mario Vargas Llosa, último ganador del Premio Nobel de Literatura, encabezará este año el acto inaugural de la Feria, para que las primeras voces críticas de peso se hicieran oír. Horacio González, director de la Biblioteca Nacional, acaba de dirigir una carta pública al presidente de la Cámara del Libro, Carlos de Santos, en la que aporta los primeros argumentos en contra de otorgarle al eximio narrador semejante honor. “Aprecio la literatura de Vargas Llosa”, aclara González, “pero sucede que existe una doble posibilidad de que sea interpretado: es decir, como un gran novelista, autor de obras realistas y críticas de las realidades latinoamericanas, o como el hombre de una agresividad creciente hacia los procesos populares”.
Los motivos que Horacio González expone en su carta obedecen a la conocida posición crítica del autor de La ciudad y los perros respecto de los procesos políticos que hoy prosperan en países importantes de América Latina como el nuestro, Venezuela y Bolivia, entre otros. Sin ir más lejos, el ganador del Nobel ha opinado duramente en reiteradas oportunidades acerca del actual gobierno argentino: “El de los Kirchner es un gobierno corroído por la corrupción”, o “No es posible que Argentina, con lo que ha sido, lo que representa desde el punto de vista cultural, elija un presidente de esos niveles de incultura y de pobreza intelectual.”
Respecto de esto, González declaró a Tiempo Argentino que Vargas Llosa “como liberal es un gran novelista, porque no alcanza a percibir las realidades de procesos populares como el de la Argentina”. Y agregó que le “extraña aun más esa agresividad en él, cuando en su obra existe una hondura humana y política –en términos amplios– muy profunda”.
Sin embargo, la intención del director de la Biblioteca Nacional no es la de silenciar a uno de los más importantes escritores latinoamericanos de los últimos 50 años. “Yo quiero escuchar a Vargas Llosa, es necesario un debate con Vargas Llosa. El tema es que la inauguración tendría una connotación inconveniente en estos momentos”.
González aseguró además que “no soy yo solo el que piensa que no conviene que sea él quien inaugure la Feria del Libro: seguramente saldrá alguna solicitada firmada por escritores e intelectuales que tampoco apoyarán esa propuesta”. <


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