La Turbamulta | Entrevista al Gran Maestro de Canto Ricardo Catena

Franciso alvero, militante cultural de La Turbamulta entrevista al maestro Ricardo Catena. Gran referente del canto y prodigiosa voz.
Vamos a ir subiendo los videos de este artista que te pone la piel de gallina, los pelos de punta y te frunce todo.
Todo.



Este Sábado 12 de Febrero a las 17:00 hs Flamearán por primera vez las Banderas de La Turbamulta en la presentación de Francisco Alvero

Concurrida primer Peña folclórica “La Turbamulta”

La Secretaria de Cultura del Movimiento Peronista Revolucionario (MPR) realizo su primer gran peña folclórica del año, “La Turbamulta”, en el salón ubicado en Av. Luro 4528 de la ciudad de Mar del Plata.


Alrededor de 300 personas pudieron disfrutar de los espectáculos. A partir de las once de la noche comenzó a sonar la guitarra de Riqui Arriagada; más tarde los espectadores pudieron bailar de la mano del Ballet Martín Guemes.

Una de las sorpresas de la noche, fue la presencia de Karina Levine, reconocida cantante de tango; acompañada en el piano, por el flamante Director del Teatro Colon, Luis Reales.

Cristian Arroyo, Secretario General del MPR Interior Provincia de Buenos Aires, expresó: “Tenemos mucho que celebrar, somos parte de un proyecto político que está cambiando al país en sus aspectos sociales, culturales y políticos y eso nos llena de orgullo”.

Para cerrar la noche, se presento La Trunca Trio que al finalizar su espectáculo, invito a subir al escenario al compositor Horacio Bouchoux, autor del candombe en homenaje a Nestor Kirchner “Nunca Menos”.

http://www.elretratodehoy.com.ar/ver_nota.asp?cod=13654

Arte poética




Dicen en coro los mercaderes:
"la Poesía ha muerto",
y los críticos brotan
por entre las baldosas, los excusados,
y gustosos diseccionan los poemas,
disecan los versos, los colocan
como inertes mariposas
-esas que vemos atravesadas,
por pequeñísimos alfileres-
en inmensas vitrinas
de museos, facultades,
o en el XVI Congreso
del onanismo y las letras.

¿Pero acaso será verdad?

¿Estará muerta,
poblada ya de gusanos
que como a un perro marchito
devoran
al costado del camino?


Creen los burgueses comprarla, y,
decorar sus grises vidas, su fealdad;
y le leen los 20 poemas de amor a su criada
y nivelan sus mesas, su ego, con Verlaine,

Creen entenderla, que se debe entender,
y recuerdan, memoriosos, eruditos resultados
de la novena autopsia, corregida y aumentada,
de los punteros de la lengua.

Creen los oligarcas tenerla, poseerla,
y tan sólo amontonan, coleccionan,
con su congénito y triste fetichismo,
vetustas, arqueológicas ediciones
que tan sólo serán
moneda de cambio
y nada más.

¿Pero acaso será verdad?

¿Estará ahogada, sepultada,
en los espesos montes de polvo
que la historia acumula
en los abismales fondos del tiempo?


Dícense poetas,
y tan sólo le cantan
a sus uñas encarnadas.

Creen en lo universal de sus poemas,
y tan sólo nos hablan de la angustia
que un burgués siente ante el desencanto
del vacío que la burguesía ofrece,
a propios y ajenos,
mientras ebrios de esperanza
mezclan sus versos en la licuadora.

¿Pero acaso será la poesía
la que está muerta?

¿Serán los poetas
los verdaderos poetas?

¿Será Poesía lo que nos dicen
es Poesía?



La Poesía se escabulle entre las manos,
como arena, como agua, como tiempo.

Aunque no la nombren,
ella está.

Estuvo,
Con las Madres de la Plaza,
dando vueltas, resistiendo,
levantando el puente,
-ladrillo a ladrillo-
que con ellas nos comunicara.

Estuvo,
el 19 y 20 de diciembre,
danzando junto a motoqueros
que eran salpicados con plomo
mientras repartían valentía
y entregaban
palos y cadenazos
a la montada.

Estuvo,
en cada lágrima,
cuando por tres días,
La Plaza nos quedo pequeña
pequeñísima, como una moneda,
como para poder hospedar
tanto dolor,
tanta esperanza.

Está,
En el barro que se acumula,
en las botas, las suelas
de los albañiles,
que levantan inmensas torres
para así rascarle
su ancha espalda al cielo.

Está,
en las musicales calles de los barrios,
donde los niños practican puntería
para bajar a piedrazos las estrellas
y probar la destreza lunar de los gatos.

Está,
En aquella choripaneada que,
con sus hipnóticos vapores,
penetra en la casa del oligarca, y,
seduce como la mismísima caricia del diablo
a las rubias y rosadas hijas del estanciero
para que juntas pidan a su criada las llaves, y,
salgan alegremente a ser bañadas en el corso.

Porque,
La Poesía será,
como una turbulenta turba de negros,
o no será NADA.